Zona de alcance que respeta tu postura
Ubica lo más usado a una distancia donde puedas tomarlo sin estirar el hombro ni torcer la columna: cuaderno, pluma, marcadores y notas adhesivas. El atril, ligeramente adelantado, evita que te inclines a buscar la línea. Deja los accesorios esporádicos más lejos para no saturar la superficie. Con esta distribución, las manos viajan en trayectorias cortas y cómodas, y el cuello permanece estable. Al final, el orden no es estético solamente; es ergonomía aplicada que sostiene tu enfoque con suavidad.